¿Ha pensado alguna vez que sólo cambiando de lugar una camisa en un escaparate puede
doblar sus ventas?
Según el secretario general de la Confederación Española de Comercio, Miguel Ángel Fraile,
asegura que "el 15 por ciento de la facturación anual de los establecimientos se hace durante
las rebajas de verano". Todos los comerciantes coinciden en que durante las rebajas "la
comunicación es lo más importante para vender pero si falla, la pérdida de ingresos está
asegurada", explica el director de la Escuela de Escaparatismo Artidi, José Luis Martínez.
Hay una serie de puntos esenciales que debe tener en cuenta a la hora de ordenar y colocar
sus productos tras el cristal. "Las tres premisas son funcionalidad, seguir una estrategia de
venta y estética", asegura Martínez.
Rellene su escaparate
A pesar de que la tendencia actual en España es vaciar los escaparates, algunos expertos en
escaparatismo señalan que lo más indicado es no cambiar nada ya que los productos son los
mismos pero rebajados: bastaría con poner los nuevos precios bien visibles.
El escaparatista José Luis Martínez asegura que sólo la afluencia del gente se incrementa un
30 por ciento después de instalar el nuevo escaparate. Una de las posibilidades es contratar a
un profesional del montaje de aparadores que en unas 4 horas pueden haber remodelado la
cara visible del negocio. Los honorarios aproximados de un escaparatista son 800 euros por
cuatro horas de remodelación en un espacio de 3 metros cuadrados.
Si decide reflejar su propio estilo personal en el escaparate, aplique la ley de la cuadrícula: el
cristal de su escaparate se divide en zonas. La zona fría está por encima de un 1,80 metros,
queda prácticamente relegada a pequeños accesorios y sólo un 10 por ciento de los clientes
alza la vista hacia este punto. La zona tibia recoge el 27 por ciento de las miradas de los
consumidores y se sitúa desde el suelo hasta los 40 centímetros de altura.
Por último, está la zona caliente o media donde fija su atención más del 70 por ciento de los
posibles compradores. Es aquí donde debe colocar los principales artículos a vender en
rebajas.
Qué no debe olvidar
La iluminación es otro de los factores que determinan la compra. "Sirve para dirigir la mirada y
debe dejarse puntos de oscuridad entre maniquíes para que descanse la vista y el siguiente
producto impacte más", explica Martínez.
No olvide anunciar a través de vinilos las rebajas que se ofrecen en su establecimiento,
incluya carteles en el interior del local y utilice colores vivos y primarios, "rojo sobre blanco o
sobre amarillo". La única condición es su tamaño: según estudios de diversas organizaciones
de escaparatistas, "aumentar el tamaño de los carteles produce sensación de barato".
¿Ha pensado alguna vez que sólo cambiando de lugar una camisa en un escaparate puede
doblar sus ventas?
Según el secretario general de la Confederación Española de Comercio, Miguel Ángel Fraile,
asegura que "el 15 por ciento de la facturación anual de los establecimientos se hace durante
las rebajas de verano". Todos los comerciantes coinciden en que durante las rebajas "la
comunicación es lo más importante para vender pero si falla, la pérdida de ingresos está
asegurada", explica el director de la Escuela de Escaparatismo Artidi, José Luis Martínez.
Hay una serie de puntos esenciales que debe tener en cuenta a la hora de ordenar y colocar
sus productos tras el cristal. "Las tres premisas son funcionalidad, seguir una estrategia de
venta y estética", asegura Martínez.
Rellene su escaparate
A pesar de que la tendencia actual en España es vaciar los escaparates, algunos expertos en
escaparatismo señalan que lo más indicado es no cambiar nada ya que los productos son los
mismos pero rebajados: bastaría con poner los nuevos precios bien visibles.
El escaparatista José Luis Martínez asegura que sólo la afluencia del gente se incrementa un
30 por ciento después de instalar el nuevo escaparate. Una de las posibilidades es contratar a
un profesional del montaje de aparadores que en unas 4 horas pueden haber remodelado la
cara visible del negocio. Los honorarios aproximados de un escaparatista son 800 euros por
cuatro horas de remodelación en un espacio de 3 metros cuadrados.
Si decide reflejar su propio estilo personal en el escaparate, aplique la ley de la cuadrícula: el
cristal de su escaparate se divide en zonas. La zona fría está por encima de un 1,80 metros,
queda prácticamente relegada a pequeños accesorios y sólo un 10 por ciento de los clientes
alza la vista hacia este punto. La zona tibia recoge el 27 por ciento de las miradas de los
consumidores y se sitúa desde el suelo hasta los 40 centímetros de altura.
Por último, está la zona caliente o media donde fija su atención más del 70 por ciento de los
posibles compradores. Es aquí donde debe colocar los principales artículos a vender en
rebajas.
Qué no debe olvidar
La iluminación es otro de los factores que determinan la compra. "Sirve para dirigir la mirada y
debe dejarse puntos de oscuridad entre maniquíes para que descanse la vista y el siguiente
producto impacte más", explica Martínez.
No olvide anunciar a través de vinilos las rebajas que se ofrecen en su establecimiento,
incluya carteles en el interior del local y utilice colores vivos y primarios, "rojo sobre blanco o
sobre amarillo". La única condición es su tamaño: según estudios de diversas organizaciones
de escaparatistas, "aumentar el tamaño de los carteles produce sensación de barato".
Jose Luis Director escuela Artidi
